Desde la megasequía hasta lluvias inesperadas producto de la inestabilidad climática, pasando por inundaciones y heladas han conformado un complejo escenario para el sector agrícola del país y particularmente de la región, a las puertas de una nueva temporada exportadora en el caso de la fruta.
La Región de Valparaíso tiene aproximadamente 45 mil hectáreas de frutales y 10 mil de hortalizas, por lo que su productividad es clave para la economía regional y el abastecimiento de alimentos. Por eso, las lluvias durante la primavera y el inicio del verano pueden representar un riesgo económico importante si coinciden etapas críticas de los cultivos.
“Este año ha sido particularmente difícil por las heladas, los temporales y las lluvias intensas concentradas en períodos breves. Estos eventos han provocado inundaciones, sobresaturación de los suelos, rodados, embarques y daños en los canales de riesgo de la zona, además de mercas de distinta magnitud, especialmente en cítricos y paltos”, comentó la presidenta de la Asociación de Agricultores de Quillota y Marga Marga (AAQMM) e integrante del directorio de AgroQuinta, Carolyn McLean.